Algunas preguntas y respuestas prácticas sobre la Hipnosis Clínica

 

La hipnosis, aunque vaya acompañada de la expresión “clínica” cuando se le ofrece esta terapia a cualquier persona ajena la práctica científica profesional, les suele venir a la mente el pensamiento de programas de televisión donde hacen de esta poderosa practica terapéutica una forma de espectáculo conectado con la magia o las ciencias ocultas, y la asocian a algo como si el profesional que la desarrolla lograra que las personas sobre las que se produce o practica perdieran el control sobre si mismas y realizaran actividades extrañas o paradójicas ordenadas por quien guía el espectáculo. Esa es la primera imagen tópica y completamente falsa que nos viene a la mente respecto a esta técnica milenaria y efectiva.

Es una técnica terapéutica de gran utilidad,  vamos a tratar de explicar con brevedad en qué consiste, cómo se realiza y para qué sirve esta práctica de la que tanto se ignora y que tanta curiosidad suscita entre las personas en general.

Debemos empezar por señalar que la hipnosis clínica es una técnica avalada por la ciencia y cuya aplicación se desarrolla tanto en medicina como en psicología. Sus antecedentes pueden rastrearse desde tiempos remotos ya que ha sido empleada a lo largo de los siglos por muy diversas culturas.

Las palabras hipnosis e hipnotismo derivan del término neuro hipnotismo (sueño nervioso), las cuales fueron acuñadas por Étienne Félix d’Henin de Cuvillers en la década de 1820. El término hipnosis se deriva del griego antiguo ὑπνος hypnos , «dormir«, y el sufijo -ωσις – osis , o de ὑπνόω hypnoō , «poner a dormir» ( raíz del aoristo hypnōs -) y el sufijo – es . Estas palabras fueron popularizadas en inglés por el cirujano escocés James Braid (a quienes a veces se les atribuyen erróneamente) alrededor de 1841. Braid, basó su práctica en la desarrollada por Franz Mesmer y sus seguidores (que se llamó «mesmerismo» o » magnetismo animal «), pero difería en su teoría sobre cómo funcionaba el procedimiento.

Braid, elaboro la siguiente definición de la terapéutica hipnótica: “El origen real y la esencia de la condición hipnótica es la inducción de un hábito de abstracción o concentración mental en el que, como en el ensueño o la abstracción espontánea, los poderes de la mente están tan absortos en una sola idea o tren de pensamiento, como, por el momento en el que se produce logrando hacer que el individuo sea inconsciente o indiferentemente conscientemente de todas las demás ideas, impresiones o líneas de pensamiento. El sueño hipnótico, por tanto, es la antítesis misma o la condición mental y física opuesta a la que precede y acompaña al sueño común”.

 

Explicación sobre la práctica de hipnosis clínica 

Los pacientes que sometemos a esta técnica están conscientes en todo momento conservando por ello su natural conciencia en el lugar donde se encuentran, y poseen por ello absoluto control de sí mismos. Experimentan una amplificación de su conciencia, lo que les permite concentrarse y hacer la mente más permeable y abierta a las sugestiones del terapeuta. Éste dirige el proceso, induciendo al hipnotizado a entrar en el estado hipnótico, mediante técnicas habladas, y aportando las sugestiones que se hayan acordado previamente con el objetivo de amplificar y acelerar los efectos de la terapia, al estar la mente más receptiva y ser capaz de realizar cambios beneficiosos en el hipnotizado. Debe siempre precisarse que, en ningún caso, la intervención va a ir en contra de lo que el paciente necesita para su caso particular ya que se trata naturalmente de un proceso terapéutico dirigido al beneficio de su salud mental.

Las sugestiones deberán ir siempre en consonancia con los objetivos terapéuticos que se hayan establecido o programado. Cualquier mensaje en contra de los valores de nuestros pacientes serían detectados y rechazados. La hipnosis sólo tiene lugar si el paciente colabora de forma activa y voluntariamente, dejándose llevar por las instrucciones del terapeuta, el terapeuta habrá desarrollado previamente un guion terapéutico para diseñar el traje a medida de la sesión de hipnosis clínica y los pacientes mantienen su capacidad autónoma de salir de la sugestión en todo momento.

 

 Capacidad sugestiva de los pacientes

 

  • Se trata de indicaciones, instrucciones o pautas previamente guionizadas para el paciente elegido y que necesita incorporar modificaciones en hábitos incorrectos que invalidan su día a día, los psicólogos tratamos de reforzar aptitudes, suprimir o eliminar fobias, modificar la percepción de sensaciones físicas como el dolor o traumas y producir si fuera el caso recuerdos etcétera.
  • Los terapeutas solemos realizar esta técnica a través de guiones o metáforas diseñadas y adaptadas a cada paciente en particular. Es en este punto donde la creatividad y capacidad del terapeuta hace su aparición.
  • El paciente escucha la voz del terapeuta y deja que su mente reciba toda esta información terapéutica beneficiosa para él.
  • Algunas técnicas específicas permiten que paciente y terapeuta puedan conversar. La hipnosis permite acceder a contenidos que en un estado de conciencia clásico están bloqueados e inhibidos.
  • Cuando la mente está relajada, podemos comunicarnos con el hemisferio derecho, el que alberga nuestras capacidades emocionales. Esto no significa que vayamos a extraer información que no se quiera compartir, como puedan ser aspectos de nuestra experiencia vital que sean reservados.
  • El paciente compartirá sólo lo que quiera compartir, puede controlar perfectamente la información que desea transmitir al terapeuta. Con la hipnosis se puede acceder a contenidos que los mecanismos de defensa tenían bloqueados.
 

 

La hipnosis en nuestra experiencia corporal

El modo de inducir al estado hipnótico suele ser sugiriendo la relajación en algunas o todas las partes del cuerpo. De esta forma, se percibe la sensación de tener el cuerpo completamente relajado en calma y a su vez la mente despejada y concentrada. La técnica puede realizarse sentado, tumbado o incluso de pie. No se pierde, en ningún sentido ni momento el control de nuestro cuerpo, simplemente le damos instrucciones para llevarle por las sensaciones que elijamos.

Se pueden inducir cambios en las sensaciones corporales hasta tal punto de lograr disminuir, cambiar de lugar e incluso eliminar ciertos tipos de dolores.

 

Aplicaciones que tiene la hipnosis en la clínica

Son muy extensas. Esta técnica se utiliza en problemas de ansiedad, depresión, fobias, autoestima, tratamiento de adicciones, dolor crónico o agudo, disfunciones sexuales, problemas psicosomáticos, insomnio, dificultad para adelgazar, rendimiento académico y deportivo, intervención en traumas, entre otros.

La hipnosis manifiesta la ventaja de poder ser integrada en casi cualquier orientación terapéutica. La técnica debe utilizarse dentro de un contexto terapéutico y siempre de mano de un profesional sanitario experto y debidamente formado.

 

Salir del estado hipnótico

Es habitual que el terapeuta dirija mediante instrucciones específicas al paciente, indicándole la salida. No obstante, cualquier persona puede salir en el momento que quiera no existiendo la posibilidad de quedarse encerrado o bloqueado en el proceso, esto sería imposible pues en todo momento el paciente se encuentra consciente y con pleno control sobre sus acciones.

 

Auto-hipnósis

Consiste en que el paciente se guíe a sí mismo en el proceso de auto-sugestión, siendo su voz interna la que ofrezca las instrucciones de inducción y sugestiones posteriores, una parte de la mente habla y la otra escucha. Todo esto estaría entrenado en la consulta entre paciente y terapeuta. Amplia los efectos de la hipnosis en el hogar, para hacer autónomo al paciente, es una herramienta que se puede utilizar fuera de consulta cuando las circunstancias lo requieran.

 

Algunas ideas complementarias

La hipnosis Clínica es una técnica científica muy útil como hemos señado, no es aplicable a cualquier persona. Cada uno de nosotros tenemos un determinado umbral de sugestionabilidad, siendo algunas personas más receptivas que otras. Por eso de forma previa a su utilización, el terapeuta deberá realizar una evaluación que incluye pruebas de sugestión orientadas a determinar la capacidad de sugestión de cada candidato a esta técnica terapéutica.

En algunos casos de salud mental grave su utilización será restrictiva o deberíamos no practicar la hipnosis clínica, el profesional en salud mental es quien decidirá con quién usarla y para qué tendrá utilidad en su tratamiento psicológico. Cualquier duda al respecto que no ha sido aclarada aquí, podrán consultarla previamente con nuestros psicólogos especializados.